Mundo ficciónIniciar sesión—Definitivamente no puedo creerlo —Shis había tecleado nuevamente la clave, encontrándose con los remanentes completamente intactos. No había números de más ni de menos—¡Maldita sea y fuese cierto! ¡¿Cómo demonios fue que ocurrió lo de ayer, entonces?!
—Lo más probable es que hayas bloqueado la cuenta cuando te dio tu ataque de pánico –resolló Santino a sus espaldas.







