Mundo ficciónIniciar sesiónYuuguito Nii estacionó su automóvil justo en el centro del puente que separaba la zona industrial de Kuri del centro. El único paso para los barcos que venían de naciones de ultramar. Era poco más de las once y media y la vialidad estaba desierta. El lugar estaba iluminado por una serie de farolas que permitían ver de un extremo a otro. Miró su reloj y suspiró nerviosa. No era para menos, se estaba jugando mucho en ese encuentro.







