Mundo ficciónIniciar sesiónLa luz mortecina del interior del automóvil brillaba temiblemente en el reflejo de las pupilas de cuatro hombres totalmente desconocidos, ataviados con trajes negros.
¿Qué demonios quieren de mi?
La pregunta se formuló en la mente de Santino por décima vez, sin emerger de sus cuerdas vocales.
No había sido el único en acallarse los comentarios, sino que sus inmisericorde







