Mundo ficciónIniciar sesiónPero no era solo su cuerpo lo que quería.
El sonido de su voz. Su risa. Su ingenio. Incluso solo la forma en que apoyaba la cabeza en su pecho cuando dormía.
Ratoncito, papi quiere todo.
Me follaré mi camino hacia tu corazón y tu alma si es necesario.
Simplemente no puedo perderte, niña.
Estaba a punto de decirle mierdas que nunca pensó que dir&iac







