—¡Una ambulancia!— Erick grita a todo pulmón, los escoltas se ponen en marcha. Por lo que Arthur se acerca a Valentina y al llegar a ella, se agacha rápidamente
—¡Valentina! ¡Valentina por favor, háblame!— súplica, mientras le da palmaditas en la mejilla, pero ella no responde —¡Por favor, no te mueras!— le revisa los signos vitales
—señor, ya viene la ambulancia— informa Erick al quedar a su nivel —lo mejor es no moverla señor
—¡¡Valentina!!— el grito desgarrador de Amará hace que Arthur c