ERES MIO.
Adele Smith
Me entrega el sobre y se lo devuelvo—Léamelo usted por favor. — Le digo temblorosa y me siento al borde de la cama.
—El abre el sobre y extrae los resultados, mientras me como las uñas de la ansiedad –Felicidades. — Me dice él y en ese momento me imagino un niño de ojos negros idénticos a él.
— ¿Qué clase de vida le daré a mi hijo aquí?— Le pregunto
— ¿Dónde está el padre?— Cuestiona sin saber que por culpa de él estoy en la cárcel.
—El no quiere saber nada de mí. — Le respondo