Peter Adams
Con la cara en los hombros de la rubia, se moría de ganar por empujar de nuevo, levanto la mirada y ella tenía los ojos llorosos, ni siquiera eso pudo detenerlo.
— Sa ca lo.— suplico ella y ni loco le haría caso, el placer de estar dentro de ella no lo había encontrado en ninguna otra, ella se busco todo esto.
Se empuja hacia adentro con paciencia, hasta que está adentro casi todo, el dolor y el placer se mezclan a partes iguales, ella siente que la están rompiendo por dentro, por