La mañana inicio un poco floja luego del agotador día de playa, casi todos continuaban en las habitaciones excepto Elizabeth y Francis que se encontraban desayunando en el jardín y ultimando destalles de la fiesta de cumpleaños. Francis consideró que estaba bien invitar a los hijos de algunos trabajadores del consorcio, después de todo era bueno que los niños aprendieran a codearse con todo tipo de personas, no solamente los niños adinerados que iba a su escuela.
Para Elizabeth era importante