Las construcciones en la residencia Stark continuaron, había obreros de aquí para allá, sacaban escombros, levantaban otras estructuras y arreglaban el jardín para que luciera más hermoso y llamativo, buscaron un diseñador de jardines, el lugar aun sin terminar estaba adoptando una nueva forma.
Después de una larga jornada, cada quien regreso a casa, Eliza y David continuaban en la villa con los niños, parecían no aburrirse de sus visitas a la playa y sus juegos con los niños de la localidad. S