DIÁVOLO II. CAPÍTULO 51. Que empiece el espectáculo
DIÁVOLO II. CAPÍTULO 51. Que empiece el espectáculo
Adriano la levantó en brazos y la llevó hasta su escritorio, sentándola en el borde mientras continuaban besándose.
—Eyra —susurró él tratando de protestar suavemente, pero ella ya estaba desabrochando el último botón de su camisa.
—Deja de protestar, mami tiene las hormonas disparadas y es tu trabajo controlar eso —le advirtió ella contra sus labios, con una intensidad que lo obligó a reírse.
—Como usted mande, señora mami —sonrió él mientras