Mundo ficciónIniciar sesiónCAPÍTULO 57. Un soldado de Dios
—¿Padre… usted cree que es capaz de pelear por sus fieles? —preguntó Renzo de golpe, pero el sacerdote no mostró ni un atisbo de incomodidad, y en cambio esbozó una sonrisa tranquila.
—Dios tiene corderos y tiene soldados, hijo. Y un pastor siempre debe ser un soldado a la hora de proteger a su rebaño.
A Renzo no le pasó desapercibida la seguridad en las







