CAPÍTULO 34. Mi parte del trato
CAPÍTULO 34. Mi parte del trato
Moon forcejeó con las muñecas, tirando de los grilletes mientras la furia se acumulaba en su interior. Sus ojos ardían de indignación cuando alzó la vista hacia Renzo, que se mantenía imperturbable, mirándola con esa mezcla calmada de control y decisión que la hacía querer gritar.
—¡Tienes que estar bromeando! Las estrategias pueden ser nuevas, pero ¿cuándo se te olvidó que tú mismo me enseñaste a quitarme esposas? —dijo Moon con los dientes apretados—. ¡Bastará