CAPÍTULO 21. La trampa
CAPÍTULO 21. La trampa
Era algo sencillo, pero lo suficiente para que ella se enfocara en otra cosa por un rato.
Así que apenas amaneció tomaron aquel avión a Estambul. La ciudad estaba hermosa en esa época del año, el invierno aun no llegaba del todo, pero el frío era suficiente como para mantener a Renzo de buen ánimo.
Se reunieron con el cliente en un elegante edificio de oficinas y este le puso en las manos a Renzo un dispositivo bastante parecido a un disco duro regular.
El trabajo, en teo