CAPÍTULO 20. Una distracción necesaria
CAPÍTULO 20. Una distracción necesaria
Moon estaba sentada en el alféizar de la ventana, mirando a Renzo dormir. La luz de la madrugada apenas asomaba por el horizonte, y el aire fresco le daba algo de calma, aunque su mente seguía girando sin detenerse. Había pasado cinco años junto a él. Cinco años que la habían cambiado de formas que ni siquiera comprendía del todo, pero también le habían permitido conocer cada detalle de ese hombre que jamás dormía tranquilo.
Hizo una lista mental, como si