Ciara
No pude dormir en toda la noche, pues la repentina confesión de Jonathan me daba vueltas en la cabeza. Estaba emocionadísima, no me malinterpreten; era literalmente la primera vez en un año que oía que alguien me "deseaba", pero no podía quitarme de la cabeza la sensación de que Jonathan acabaría aburriéndose de una adicta al trabajo como yo.
Si eso llegara a pasar y perdiera a Jonathan, ¿a quién tendría aquí en Australia para consolarme?
Ryan, que ni siquiera sabía que era heredera, se a