Ryan
"¡Buen trabajo a todos!", anuncié, saliendo de mi oficina con mi bolso en la mano, dirigiéndome al resto de los trabajadores, ya que decidimos dar por finalizado el día; ya eran las 7 p. m.
"Buenas noches, Sr. Ryan".
"Hasta mañana", respondieron, a lo que respondí con una sonrisa.
Me volví hacia Kate, mi secretaria. "No te quedes aquí hasta tarde".
"Sí, señor". Con todo lo del día resuelto, salí de la empresa hacia el aparcamiento, directo a mi coche.
Al llegar, abrí la puerta, me subí mie