ADVERTENCIA: ESTE ###capítulo CONTIENE ABUSO
Jonathan
Abriendo lentamente los ojos, me encuentro acostado en el sofá. Mierda, ¿me había quedado dormido?
“¿Ya estás despierto?” pregunta Alena, sentándose a mi lado en el sofá.
Incorporándome, me disculpé. “Lo siento por quedarme dormido”.
“No te esfuerces tanto, papá. Sabes que no me gusta cuando lo haces”.
“Lo siento”.
“¿Te sientes más descansado después de la siesta?”
“Me siento mejor que antes, eso sí”.
“Ok, bien”. Saltando del sofá, Alena me