Alena
—Este —dice mamá, sacando un vestido rosa del perchero.
Ciara y yo habíamos salido de compras al día siguiente para buscar el vestido que usaría en la boda de la señorita Micheal. Le dije a mamá que no era necesario que viniera conmigo, pero insistió.
Así que allí estábamos, en la tienda de ropa de la señorita Micheal, escogiendo un vestido mientras mamá empujaba el cochecito del bebé Linden.
Tomando el vestido de sus manos, entré al probador para cambiarme. Mamá tenía buen gusto.
Cuando