CRISTINE FERRERA
—Yo fui demasiado inmadura… Yo… salí de mi casa sin conocer a otros hombres —dije recordando toda mi deprimente vida al lado de mis padres—. Fuiste mi primer novio, mi primer amante y esposo. Nunca pude explicarte que me educaron para ser la esposa perfecta y no yo misma. No es que nuestro matrimonio estuviera arreglado desde antes de que nuestros padres se reencontraran, pero, por lo menos los míos ya tenían dentro de sus planes venderme al mejor postor.
»Supongo que era obvi