TOM BENNET
Mi mente estaba en blanco mientras me lavaba las manos, mi cuerpo actuaba por inercia y parecía que estaba en control, como siempre antes de una operación, pero mi corazón latía desesperado, lo sentía en la garganta. La angustia que me embargaba me estaba consumiendo. Vi mis manos y noté que temblaban como nunca.
—¡Bennet! —reconocí la voz de Sofía de inmediato. Era inconfundible. Entró alterada y buscando con la mirada. Sabía lo importante que era Jimena para ella, eran grandes amig