CRISTINE FERRERA
—Pues… no queda ninguna publicación de la cual preocuparte —dijo Jimena mientras tomábamos un café en la pequeña mesa del departamento. Había revisado por largos minutos su celular y yo la imité. Efectivamente, cada acusación en mi contra había desaparecido—. Todas han sido eliminadas y varios perfiles han sido bloqueados. ¿Tienes una idea de quién pudo hacerte tal favor? Debe de tratarse de alguien muy poderoso…
Ambas sabíamos bien quien lo había hecho. Eliot era la única per