—¿Dónde está Milo? —pregunta, ignorando a Vico.
—En los aseos —digo.
—Vale, ¿podrían dejarnos solos un momento de nada, por favor? —Vico toma de la mano a su mamá, dispuesto a salir del consultorio.
—No voy a ir a ninguna parte, me has mencionado y además has dicho que tengo un embarazo múltiple, dijiste mi nombre y eso quiere decir que voy a tener dos hijos y que deberías haberte dado cuenta antes. ¡Me dijiste que no eran necesarias tantas ecografías! —Vico le pide a su madre dej