Mundo ficciónIniciar sesión𝟸𝟻 𝚍𝚎 𝚘𝚌𝚝𝚞𝚋𝚛𝚎 𝚍𝚎 𝟷𝟿𝟼𝟽
𝙰𝚋𝚎𝚕
Es tan fácil engañar a alguien cuando está desesperado por una respuesta, ¡que da pena!
—¡Pero si es nuestro detective favorito! —intervine rumbo a la mesa más alejada del local, donde el señor Glenn disfruta de una taza de café. Luego, nos dimos un fuerte apretón a pesar del disgusto que no se molestó en o







