<< ¡Mierda y más mierda! Tengo un dolor de cabeza espantoso, ¿cuántos? Y ¿Qué tragos me tomé?, carajo ¡¿Y mi ropa?!>> empiezo a palpar a mi lado.
—¿Qué es esto? —gritó
—No pueden dejar dormir en paz a uno. —escucho la voz de un hombre.
—¡Por lo clavos de cristo! me acosté con el imbécil este, Regina en que carajos estabas pensando.
— Espera ¿qué me has dicho?, ¿qué haces desnuda en mi cama? —cuestiona el idiota.
—Jugando a las muñecas—respondo con sarcasmo—. ¡Estúpido tuvimos sexo!, por si no