Mundo ficciónIniciar sesiónMartín sentía que iba a explotar y por más que trataba de controlar sus emociones estas estaban desbordadas, los muy malditos no dejaban de jadear y expresarse —¡Así mi vida! Mmmm ¡Oh! ¡Por Dios! Eres genial —anunció Amarantha mientras caía encima de Marino totalmente satisfecha, sin dejar de mirarlo—Sabes cómo satisfacerme mi hermoso, ¡Wow! Siempre eres tan salvaje, tan único, por eso no he podido terminar contigo, tú eres mi







