Era nuestro primer día de universidad. Jason como profesor y yo como estudiante. Estaba súper emocionada, pero, al mismo tiempo, estaba hecho un manojo de nervios.
Todo el viaje en auto fue relajante y Jason mantuvo su mano en mi muslo, lo cual afortunadamente fue una gran distracción. Pero notó el nerviosismo escrito en mi rostro cuando nos detuvimos en el semáforo en rojo.
Apretó mi muslo llamando mi atención. —No te pongas nerviosa, Ángel —su voz profunda fue tranquilizadora cuando le dedi