La biblioteca estaba oscura y silenciosa. Estaba cerrada con llave, pero afortunadamente, como bibliotecaria, yo tenía una copia. Noah, que había insistido en acompañarme, se quedó detrás de mí mientras avanzábamos hacia la oscuridad. Y justo en ese momento… pensamientos lascivos empezaron a invadir mi mente. Solo estábamos Noah y yo en esta biblioteca oscura y silenciosa. ¿Cómo se sentiría que me tocara aquí? ¿Cómo se sentiría tocar su fuerte pecho… sus labios? Mi corazón latía con fuerza solo