Dormitorio No. 73 (III)
A la mañana siguiente intenté actuar con normalidad, como si nada hubiera pasado.
Me repetí a mí misma que no había escuchado nada esa noche. Que no me había tocado mientras escuchaba a Marcus follando con otra chica. Que no me había corrido susurrando su nombre.
Salí temprano a clase con los auriculares puestos y la cabeza baja.
Cuando regresé por la tarde, vi a Marcus en el pasillo otra vez.
—Buenos días, Lily —dijo con esa voz baja y suave.
Pasé de largo sin mirarlo ni responderle.
Él no dij