Jenny
Nunca pensé que mi vida daría un giro tan retorcido, pero la desesperación tiene la costumbre de empujarte a rincones que nunca imaginaste. Todo empezó hace unos meses, cuando la empresa donde trabajaba, Apex Innovations, entró en horas bajas. Los rumores de despidos corrían por la sala de descanso y veía el miedo en los ojos de todos… incluidos los míos.
Soy Jenny, 28 años, soltera, con préstamos estudiantiles que se acumulan y un apartamento diminuto que apenas cabe mis sueños. Llevaba