Mundo ficciónIniciar sesiónPedro Genaro
El aire en el salón principal estaba cargado con el olor a piedra triturada y el hierro de la sangre fresca, una atmósfera que dictaba una violencia sin restricciones. Xavier se erguía ante mí, su rostro desprovisto de la máscara de estratega calculador, revelando en su lugar el desespero de un hombre que comprende que el tablero de juego ha sido reducido a un cuadrilátero de muerte pura.







