—¿Qué es ese aroma? —Preguntó Mia frunciendo el ceño con extrañeza.
—Mmmm… Sí, es algo que también quería que vieras. —Respondió Liam en tono lastimero. —Sígueme, es por aquí. —Indicó Liam guiándola hacia una un callejón que los llevó a la siguiente calle, una que antes solía ser la más transitada por los habitantes de Blood Moon.
La lluvia seguía cayendo incesantemente, formando riachuelos que serpenteaban entre los escombros y cenizas del pueblo de Blood Moon. El aire estaba cargado de un olo