Capítulo 63: descubrimientos sorprendentes.
La mirada de Carter sostuvo a Alejandra, un torbellino de emociones arremolinándose en su interior: alegría, dolor, vergüenza, arrepentimiento, por cómo se comportó con ella en el pasado.
Era un dolor que no podía contener. Con delicadeza, pero con una urgencia que no podía reprimir, alargó la mano para sujetarla por las caderas y que se levantara, entretanto, ella, sacudida por una fuerza invisible, se puso en pie rápidamente, y el silencio se hizo un espeso velo entre ellos.
Entonces, como la