CAPÍTULO ONCE: UN RAYO DE LUZ EN ESTA CUEVA
En la sala de espera, sin haber dormido ni un poco, pensando en todo lo que había pasado una noche atrás, pensando en donde estaría ella porque al salir, todo lo que vio en el jardín fue la ropa de su esposa tal como él la había arrojado, despareciendo la biblia y el rosario, no evitó preguntarse qué había sido de ella o dónde podía estar.
Incluso si no quería pensar en ella, incluso si quería creer que lo que le pasara estaba bien, Yahir esperab