CAPÍTULO CINCUENTA Y NUEVE: CORAZÓN ERRADO
Esa misma noche tanto como María Eugenia se encontraba intranquila por alguna razón Rodrigo también sentía el mismo sentimiento.
La noche parecía interminable, el tiempo que se les había asignado para llegar se había acabado.
-¿Puedes darme la hora- Le pregunto María Eugenia a Rodrigo con una voz algo nerviosa.
-Prefiero no saber la hora para ser honesto.
Con una mirada preocupada miraba el volante. Tal vez y desde el principio él tuvo que haberse org