Aurora, que esta noche estaba dispuesta a deslumbrar con su belleza, no era capaz de reconocerse a ella misma. El vestido que había enviado Ares le quedaba perfecto. Su larga melena, en ondas le daban un aire muy sofisticado, un maquillaje Smokey eyes con labios rojos la hacían lucir como una modelo de revista. Se sentía algo incómoda, pues hoy realmente mostraba más piel de lo normal, pero la vergüenza se la guardaría para después, pues se veía mejor incluso de lo que ella imaginó.
—Señora, s