Aurora, completamente desolada, llora sobre las piernas de su hermana sin descanso, aterrada y asustada por la situación que ha vivido está noche, siente asco y temor, pero lo que más le duele, es que Ares, después de ver por lo que había pasado la tratara como una mujer sin valor.
Adriana, llora junto a su hermana, culpándose por no haberla acompañado, mientras Daniel maneja viendo la dura situación por la que atraviesan dispuesto a convertirse en su protector si es necesario, pues estaba