Mundo ficciónIniciar sesiónEnciendo el auto mientras ambos reímos de la mala suerte que puede llegar a tener Claus es ecuaciones, suerte que no es más que descuido por su parte, solo a él se le ocurre abrir la puerta de la camioneta sin asegurarse de que el rehén esta inconsciente o asegurado correctamente.
Escucho el motor del auto y sonrió, puede que la idea en un principio me haya parecido ostentosa y exagerada, pero estos autos en serio son excelentes, Max a mi lado me ve c







