PUNTO DE VISTA DE FAYE
Cuando salí de mi habitación esa mañana, lo primero que llamó mi atención fue la mesa del comedor.
Estaba cubierta de comida.
No solo desayuno, sino todo un banquete que parecía poder alimentar a una pequeña fiesta. Fuentes de frutas, huevos, tocino, panqueques, pasteles frescos, e incluso salmón ahumado dispuesto ordenadamente junto al queso crema.
Lo observé por un momento antes de sacudir la cabeza.
"Vaya... buenos días para mí."
Mi atención se posó rápidamente en los