Qué pasa señor?–digo con la voz entrecortada.
–No te hagas la estúpida, ví como mirabas a tolga.
–No se de qué hablas–sigo limpiando el lavaplatos.
–Ah, no sabes–me gira quedando enfrente de el, el me mira con rabia, está molesto solo porque mire a su amigo, enserio esto es fantástico.
–Y si lo mire así que, ah, dime qué pasa?–lo enfrento y el me mira sorprendido.
–Te voy a castigar–dice de manera rápida.
–Estas loco, acaso soy tu mascota?–le respondo y el me sostiene de las muñecas, intento sa