DARIUS
—Shhh... —siseé, tensando las caderas hacia arriba y entornando los ojos de placer.
Loki prácticamente respiraba fuego como un maldito dragón.
—Extiende un poco más de lubricante, de arriba abajo, bebé... —No pude evitar decir lo que quería.
Sabía que William estaba explorando, sabía que todavía no lo tenía tan claro como yo, así que lo dejé jugar, lo dejé probar el límite de su propio deseo y darse cuenta de cuánto me deseaba también.
La mano ligeramente insegura de William se movió en