262. EL SUEÑO DE HARPER
NARRADORA
Sus palabras se perdieron en el beso apasionado y lleno de amor que ambos se dieron.
Estas tierras ahora eran suyas y harían lo mejor que estaba en sus manos para proteger el patrimonio de sus futuros herederos.
Esa noche, Isabella arrastró a la reina de los hechiceros con ella y fueron a despertar a su amiga cascarrabias.
Solo que Harper no dormía… no podía hacerlo cuando toda su vida estaba a punto de desmoronarse.
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Los ojos verdes de Harper miraban al espejo en el baño de su