180. PROPUESTA INDECENTE
KIARA
Lo llamé desesperada para que reaccionara, estaba pasando por un dolor insoportable, aún podía sentir sus sensaciones, aunque menos que antes, pero dolía de una manera que le desgarraba el alma.
Solo pude abrazarlo contra mí, con todas mis fuerzas, sujetándolo mientras rugía como un loco, sudando y temblando.
Mis manos apenas podían sostenerlo, pero mi voluntad era fuerte.
—Cálmate. ¡Siente mi magia, sigue mi magia! —le grité y por primera vez sentí que tenía control de mis poderes.
Mi en