Mundo de ficçãoIniciar sessão—¡Oh, Dios mío! —exclamó sorprendido Loui cuando vio cómo estaba vestido. —¡Te ves demasiado genial! —decía todavía con aquella voz emocionado.
—Gracias. —sonreí después de acercarme y ver mi reflejo en el espejo. —¿No crees que me veo un poco exagerado? —le pregunté con un poco de vergüenza.
—Para nada, te ves genial. —sonrió también y fue a buscar la gabardina. —Te f







