Carl regresó a casa muy despacio. No se atrevió a espolear a su caballo para que fuera a galope. No tenía ganas de disfrutar del paseo. Cuando Angeline se fuera mañana, el resto de su vida no tendría color. A pesar de lo que ella pensara, él no podía imaginar unirse a otra mujer, ni casarse solo para tener compañía.
Aunque quisiera cuidar de otra, Angeline siempre estaría en su corazón, ocupando toda la habitación, siendo una comparación imposible para cualquier mujer. Él esperaba que fuera más