Verdades dolorosas (2da. Parte)
El mismo día
Miami
Lourdes
Cuando me desperté esta mañana ni si quiera tenía ganas de levantarme, porque han sido unos días de mierda, pero a pesar de todo hago el esfuerzo para sobrellevar de la mejor manera la situación que vivimos con Gonzalo, más el ruido ensordecedor del timbre me obligó a dejar la cama poniéndome mi bata de seda, al tener la necesidad de conocer quién alteraba nuestra paz tan temprano, incluso me llegué a cuestionar el motivo, sin embargo, apenas abrí un poco la puerta de