Yo aún recordaba su boca en la mía, sus manos en mi cuerpo y era una pesadilla, una pesadilla en la vida real. Imaginarme recordar eso por años iba a ser una tortura. Por supuesto que no estaba completamente libre, podía escuchar los pasos de Brandon atrás de mí, siguiéndome, llamándome. Otra vez, no debe estar acostumbrado a que una mujer se aleje de él, mucho menos luego de compartir un beso. ESE beso tan… fantástico. Dios mío, nadie me había besado así antes y esa idea me atormenta.
—Ady… e