Victoria
Seco mis lágrimas para no dejarme vencer, enciendo el auto y conduzco sin saber a dónde ir, no quiero ir a mi departamento, ese lugar no tiene seguridad y además él sabría dónde vivo, sé que no puedo ocultar me toda la vida, pero tengo que pensar claramente, no puedo dejarme vencer por el miedo.
No entiendo por qué vuelve después de casi 4 años, como si nada, buscando una hija que el mismo quiso matar.
Me estacionó en un semáforo y llamo a David.
—Aló, preciosa
— David, será que me pue