CAPÍTULO 7
Se mete en el estacionamiento y una vez que encuentra sitio para el coche. No hemos hablado en esas cuatro manzanas conduciendo en silencio. Hemos dejado que la música cree un muro entre los dos porque otra no nos quedó. Tampoco hay mucho de que hablar, cada quien, cuando yo crucé primera las puertas del ascensor, seguiremos con nuestras vidas.
Porque si Kim será frío conmigo, combatiré con hielo. De todas formas, vamos a follar y listo. Después, soy su asistente a la que no para de