—Es mi jefe. Soy asistente de Kim Seon Ho—le cuento. Lo miro directo a los ojos—. Gracias por traerme a casa, profes…—enarca una ceja, desaprobando como pretendo llamarlo—, James—me autocorrijo y eso le arrebata otra sonrisa.
—Un placer, Sky. Nos vemos en clases—me saluda cortésmente antes de que yo baje del auto.
La lluvia me empapa por completo en cuestión de minutos tras cerrar la puerta y correr a la entrada principal de la torre.
—¡Que tenga buenas noches, señor Seon Ho! —le grito al pas