CAPÍTULO 15
—¿Puedo saber qué estás haciendo aquí, tocando mis cosas? —entro a la habitación, alterada por su presencia.
El sujeto no parece inquieto por mi presencia ni mucho menos se levanta de la cama.
—Cierra la puerta, Sky—me pide, autoritario y serio, sin mirarme ya que tiene los ojos puestos en el cuadro en donde estoy yo sola, con una sonrisa de oreja a oreja.
—Por supuesto que no ¡largo! —le grito, señalando la puerta con el dedo y deseando que alguien escuche aquel pedido para no esta